
Sin duda este año ha sido uno de los peores de mi vida. La mía y de mi familia.
Obviamente anhelo que se vaya luego ... pero al fin y al cabo no es cosa del año, sino de la vida. Quizás el próximo año es peor, porque lo que se viene es peor.
Hoy todo me parece intrascendente, incluso la Universidad y lo que sucede en ella.
He clavado fijo los pies en la tierra, pero aún no sé como aceptarlo. Hablar de cáncer no es fácil, sobre todo en alguien de quien nunca lo esperaste. Porque igual hay gente que uno espera se enferme por su historia media hipocondríaca ... pero de una persona sana, sin complicaciones ... no. Y creo que lo difícil no es enfrentar la muerte - porque todos nos vamos algún día - sino la forma de ésta. El sufrimiento en los cercanos, volver a ser un pilar.
Confieso que me asusta el asunto, pero no de una manera tal que me angustie, ya que aún no lo digiero ... el cáncer aún está en mi boca y no en mi alma, está racionalizado.
Te quiero Tata